Los contratos informáticos presentan características especiales debido al tecnicismo de sus términos y su aplicación a un campo en constante desarrollo y expansión, en donde no solo jugarán un papel preponderante los conocimientos jurídicos de las partes, sino también las cuestiones técnicas que rodean al acuerdo, las que deberán analizarse a los fines de enfocar los derechos y obligaciones que se plasmarán en distintas cláusulas contractuales.
Dada las diversas modalidades de comercialización del software y del hardware, será de vital importancia estudiar cuestiones relativas a la propiedad intelectual, licencias, confidencialidad, obligaciones de medio y resultado, y cuestiones propias del entorno tecnológico en que operarán, a fin de lograr el éxito del contrato.
Las modalidades contractuales de mayor uso en la actualidad, son: